En diversos rincones de Latinoamérica hay movimientos de campesinxs que quieren construir una escuela, un centro de salud; hay grupos de vecinas que se organizan en asambleas y piensan como arreglar sus calles; hay cooperativas de trabajadorxs levantando sus viviendas; hay miles de familias alzando cada fin de semana sus hogares; a veces hay arquitectxs, a veces no. En todos esos procesos de construcción se dan diálogos de saberes entre pobladorxs, técnicos, vecinxs, arquitectxs, estudiantes, pueblos originarios, militantes, trabajadorxs, movimientos sociales, entre muchos otrxs, aprendiendo en el proceso a resignificar la arquitectura, a repensarla desde los territorios y sus problemáticas concretas.

Ante un contexto de profundización del modelo neoliberal, de multiplicación de los gobiernos de derecha en la región, del recrudecimiento de la brecha social, donde muchos/as tienen cada vez menos, y pocos/as acumulan cada vez más, se hace necesario y urgente la construcción de prácticas que den respuestas a las problemáticas habitacionales y urbanas que sufren millones de personas en toda Latinoamérica, y muchos otros países del, mal llamado, “tercer mundo”.

Desde el campo de la arquitectura hay una gran deuda histórica: aún no se han transformado planes de estudio, ni diversificado las incumbencias, ni generado nuevas herramientas concretas y posibles, ni construido un nuevo paradigma que, lejos de entender a la arquitectura como productora de objetos de consumo, sirva a la producción de espacios habitables indispensables para la vida digna, para todos los sectores de la sociedad y no solo para quienes puedan pagarla. Aún sigue pendiente la tarea de consolidar una práctica integral que apunte a dar respuestas al derecho a una vivienda digna, que de herramientas para trabajar la democratización de los territorios, que se convierta en bandera de los procesos de lucha de los pueblos latinoamericanos.

Mucho se ha dicho en congresos y encuentros diversos sobre estas problemáticas, mucho se sigue diciendo e investigando al respecto, pero son pocas las políticas públicas y los esfuerzos auto-organizados que logran avanzar en mejoras concretas y prácticas masivas. Proyectos de extensión, investigación, cátedras de vivienda, organizaciones sociales, se han multiplicado en Latinoamérica, y han recogido experiencias pasadas para reformularlas en el presente y avanzar en el territorio. Esfuerzos aislados, fragmentados, con pocos recursos, con grandes trabas políticas y económicas, que complican la posibilidad de consolidarse y expandirse.

Es este 4to ELAC un encuentro que busca encontrarnos a seguir avanzando en la construcción de esa “otra” arquitectura, una arquitectura comunitaria, una arquitectura que discuta con los paradigmas tradicionales, alzando las experiencias y aprendizajes de muchas generaciones anteriores y esfuerzos actuales que se realizan en diversos puntos del continente. Un encuentro donde todos estos esfuerzos nos encontremos a entrelazar experiencias, a construir nuevos saberes, un encuentro donde consolidar un “proyecto” de arquitectura que la realidad latinoamericana reclama, ya no como una alternativa, sino como nuevo modelo dominante.

Los ejes de debate y construcción propuestos para el encuentro son:

  1. Formación universitaria y arquitectura: complejidades y limitaciones para la formación de una arquitectura y urbanismo crítico en las universidades latinoamericanas.
  2. Producción de ciudad y arquitectura: cómo abordar y aportar a la democratización del territorio desde la praxis de la arquitectura y el urbanismo.
  3. Trabajo, producción y arquitectura: la necesidad de repensar las relaciones actuales de la arquitectura en los procesos de producción: trabajo, medios de producción, recursos.
  4. Género y arquitectura: mujeres, feminismo y disidencias en la producción de una arquitectura comunitaria.
  5. Movimientos sociales y arquitectura: posicionamientos y estrategias de lxs arquitectxs en la lucha política, debates con el Estado, políticas públicas y disputa de recursos.
  6. Pueblos originarios y arquitectura: saberes populares, territorios y cosmovisiones en la construcción de una arquitectura comunitaria.

 

Desde los colectivos que organizamos este IV ELAC apostamos porque sea un encuentro lleno de estudiantes, docentes, vecinxs, militantes, de diversos puntos de Latinoamerica, que nos encontremos a formarnos, intercambiar miradas, y repensar nuestros campos y estrategias de disputa. Entendemos que el ELAC (y su proceso de construcción) deben apuntar a:

  • Masificar el debate de una arquitectura comunitaria, crítica, popular, feminista, ligada a los procesos de resistencia y lucha de nuestros pueblos.
  • Dar a conocer los debates y las experiencias prácticas que, en el cotidiano, apuestan por otra arquitectura, apuntando a formar nuevas generaciones de arquitectxs populares.
  • Profundizar en la construcción de un andamiaje teórico-metodológico de la arquitectura comunitaria, que sirva para reforzar procesos de trabajo territorial y penetrar en las universidades de toda Latinoamerica.
  • Consolidar una red de trabajo a nivel latinoamericano que de respaldo a los procesos locales y reivindicaciones particulares de los colectivos participantes